QR para la carta con el tamaño de impresión calculado
Pega la dirección de tu carta y di desde qué distancia van a escanearla. Te damos el código y los milímetros exactos para imprimir — las dos cosas que deciden si un cliente lee la carta o levanta la mano buscando al camarero.
Más ajustes
Aquí aparecerá tu código mientras escribes
Buscando un código…
Código escaneado
- 01
Pega la dirección de la carta
Una página de tu web, un PDF en la nube, un sistema de pedidos: cualquier cosa con dirección fija.
- 02
Di desde qué distancia se lee
La distancia decide el tamaño. Este paso lo salta todo generador, y por eso tantos códigos impresos son demasiado pequeños.
- 03
Imprime el PDF a esa medida
El archivo sale exactamente en la medida que aparece bajo el código, así la imprenta no lo reduce «para que quepa».
El tamaño se calcula, no se adivina
La regla con la que trabajan los lectores: el lado es una décima parte de la distancia de lectura. Tres metros son treinta centímetros — la mayoría en las cartas tienen cinco, y por eso los clientes se acercan a la pared.
La tirada sigue valiendo
Estático, con tu dirección dentro. Nadie puede apagarlo y no hay cuota mensual que acabe dejando los caballetes llenos de códigos muertos.
Cambia la carta, conserva el código
Apunta a tu página, así que cambias platos y precios cuando quieras, y sigue igual mientras siga igual la dirección.
Comprobado con un lector antes de imprimir
Nuestro propio lector escanea el resultado. Uno muerto en cincuenta caballetes es una reimpresión; uno comprobado es un martes cualquiera.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño en un caballete de mesa?
De cuatro a seis centímetros para leerlo sentado, y diez si está en la barra. Elige la distancia arriba y el número exacto aparece justo debajo.
¿Puedo apuntar directamente a un PDF?
Puedes, y funciona, pero un PDF en el móvil es ampliar y arrastrar. Una página sencilla con los platos se lee mejor y carga más rápido con mala cobertura, que es la que suele haber en un local.
¿Qué pasa cuando cambio la carta?
Nada. Lleva la dirección, no los platos: cambias la página y todos los códigos impresos siguen funcionando.
¿Ponemos nuestro logotipo en el centro?
Se puede: recortamos un hueco y comprobamos que sigue leyéndose. Mantenlo pequeño, porque los clientes escanean de lado, con mala luz y con la mano en movimiento.
¿Para un restaurante es mejor uno dinámico?
Es mejor para quien lo vende. El dinámico permite cambiar el destino, pero lleva a cada cliente por la dirección de otro y deja de funcionar cuando acaba la suscripción. Si la dirección de tu carta es estable, estático es la impresión más segura.